"Para pasar la pagina hay que haberla leido antes"

miércoles, 18 de julio de 2018

Federico, un poeta ilícito (segun los fascistas)

Orden.- Declarando ilícitos el comercio y circulación de libros, periódicos, folletos y toda clase de impresos y grabados pornográficos o de literatura disolvente.

Una de las armas de más eficiencia puesta en juego por los enemigos de la Patria ha sido la difusión de la literatura pornográfica y disolvente. La inteligencia dócil de la juventud y la ignorancia de las masas fueron el medio propicio donde se desarrolló el cultivo de las ideas revolucionarias y la triste experiencia de este momento histórico, demuestra el éxito del procedimiento elegido por los enemigos de la religión, de la civilización, de la familia y de todos los conceptos en que la sociedad descansa.

La enorme gravedad del daño impone un remedio pronto y radical. Se ha vertido mucha sangre y es ya inaplazable la adopción de aquellas medidas represivas y de prevención que aseguren la estabilidad de un nuevo orden jurídico y social y  que impidan además la repetición de la tragedia.

A tal fin se dispone:

Artículo primero. Se declaran ilícitos la producción, el comercio y la circulación de libros, periódicos y folletos y toda clase de impresos y grabados pornográficos o de literatura socialista, comunista, libertaria, y, en general, disolventes.

Artículo segundo. Los dueños de establecimientos dedicados a la edición, venta, suscripción o préstamo de los periódicos, libros o impresos de toda clase a que se refiere el artículo precedente, vienen obligados a entregarlos a la Autoridad civil en el improrrogable término de cuarenta y ocho horas, a partir de la publicación de esta Orden. Dicha Autoridad deberá ponerlo en conocimiento de la Militar en el más breve plazo posible. La Autoridad civil o sus agentes depositarán los libros entregados en la Biblioteca universitaria, en la pública provincial, o en el archivo de Hacienda, según los casos, acompañándose una relación duplicada de los mismos en la que expresen el título, el autor y la edición a que corresponden. Uno de los ejemplares de la relación mencionada se devolverá al interesado con el recibí, y el otro pasará con los libros y folletos a la biblioteca pública, donde definitivamente deben guardarse.

Artículo tercero.  Los Directores o Jefes de las Bibliotecas oficiales y, en general, las Corporaciones y entidades que posean libros, folletos y grabados comprendidos en el apartado primero, pondrán el más escrupuloso cuidado en el servicio de ellos, en su conservación y vigilancia y sólo cuando se justifique plenamente la utilidad o necesidad científica de su consulta se podrán poner en manos de lectores de reconocida capacidad.

Artículo cuarto. La infracción de las disposiciones de esta Orden, sin perjuicio de otras sanciones a que hubiere lugar conforme a la Legislación Penal y a los Decretos ya publicados, será castigada con multa hasta 5.000 pesetas.

Burgos 23 de  Diciembre de 1936.- Fidel Dávila.

Excmos. Sres. Presidentes de la Comisión de Cultura y Enseñanza y Gobernador General.

BOE, de 24 de Diciembre de 1936.

sábado, 14 de julio de 2018

Virgilio Castilla Carmona

Tal dia como hoy hace 130 años nació Virgilio Castilla Carmona, fue vilmente asesinado por los franquistas el 2 de Agosto de 1936.
La detención de Virgilio Castilla se produjo dos días después de que el Ejército se alzase, el 18 de julio de 1936, en las dependencias del Gobierno Civil, entonces en la calle Duquesa. Según se relata en la sentencia del consejo de guerra, "los mencionados procesados -la sentencia hace referencia únicamente a Castilla, por lo que extraña la formulación en plural durante el texto-, fuertes en las dependencias del Gobierno Civil, en cuyos locales tenían establecido el centro de donde emanaban las órdenes a los distintos sectores extremistas que operaban en la plaza y la provincia, (...) excitó a la policía gubernativa a que hiciera fuego contra el Ejército". Esa orden, asegura la sentencia, fue impedida por un oficial de seguridad. "En el momento en el que las fuerzas entraban en el Gobierno Civil, Virgilio Castilla salió hacia las escaleras de dichas dependencias y llevando una pistola en la mano, disparó con ella contra el comisario de guerra, señor Valdés, no haciendo blanco". Fue detenido. Durante el proceso que culminó con la sentencia de muerte, Castilla no tuvo abogado defensor. Es más, llegó a solicitar en varias ocasiones un careo con el militar al que, supuestamente, había disparado. Sin embargo, él siempre mantuvo que no disparó y que entregó la pistola al capitán Nestares, presente en la detención y que fue el que realmente tomó el Gobierno Civil.
En la parodia de juicio por rebelión militar que se celebro el 1 de Agosto, el dia antes de su fusilamiento, se condenó a muerte a : *Virgilio Castilla Carmona, presidente de la Diputación. *Juan José Santacruz Garcés, Ingeniero de Obras Publicas que proyectó la carretera de Sierra Nevada, diputado en las Cortes Constituyentes de 1931-1933. *Antonio Ruz Romero, dirigente de la Federación Socialista de Granada maestro de personal y oficial retirado de Artillería. *José Alcántara García, albañil y dirigente sindicalista. y al abogado de Izquierda Republicana Enrique Marín Forero. Hoy se le pone un monolito en su recuerdo en el Parque de Armilla que lleva su nombre. #DivulgarLaMemoria

jueves, 12 de julio de 2018

ALVAREZ RUBIO, RAFAEL.

ALVAREZ RUBIO, RAFAEL. Natural y vecino de Huetor Tajar (Granada), de 27 años, casado, campesino. Afiliado a la UGT. Miliciano.


El Comité Socialista de Málaga tomó el acuerdo de crear un batallón que llevara el nombre de Pablo Iglesias.
Los voluntarios alistados en Málaga y su provincia, Milicianos de la Costa y Provincia de Granada, huidos de la Provincia de Cadiz... y dependientes del Batallón nº 4 correspondiente a Jaén, se alistaban o presentaban sus solicitudes en las oficinas de reclutamiento situadas en el nº 6 de la calle Córdoba de la capital. Los soldados voluntarios disfrutarían de una paga de 10 pesetas diarias, pagaderas por quincenas cumplidas. Los que además se presentaran con fusil, mosquetón ó carabina, serían indemnizados con el equivalente al valor del arma que portan.
En un principio podían ingresar todos los afiliados a algún partido socialista que presentasen el carnet y el uniforme de su organismo.
En dos semanas ingresaron 1500 hombres en este batallón y los socialistas quisieron entonces organizar una Brigada; pero las demás organizaciones del Frente Popular se opusieron a dar tanto poder a estos. La solución fue dividirlo en tres batallones Pablo Iglesias que combatieron en los frentes de Madrid, Málaga, Granada y Jaén. Dispuso de una ambulancia regalada por el partido socialista de Suiza, servicio de trasmisiones, ingenieros é intendencia.

ALVAREZ LOZANO, RAFAEL

ALVAREZ LOZANO, RAFAEL. Natural y vecino de Huetor Tajar (Granada), de 29 años, soltero, campesino. Afiliado a la UGT. Miliciano.

El Comité Socialista de Málaga tomó el acuerdo de crear un batallón que llevara el nombre de Pablo Iglesias.
Los voluntarios alistados en Málaga y su provincia, Milicianos de la Costa y Provincia de Granada, huidos de la Provincia de Cadiz... y dependientes del Batallón nº 4 correspondiente a Jaén, se alistaban o presentaban sus solicitudes en las oficinas de reclutamiento situadas en el nº 6 de la calle Córdoba de la capital. Los soldados voluntarios disfrutarían de una paga de 10 pesetas diarias, pagaderas por quincenas cumplidas. Los que además se presentaran con fusil, mosquetón ó carabina, serían indemnizados con el equivalente al valor del arma que portan.
En un principio podían ingresar todos los afiliados a algún partido socialista que presentasen el carnet y el uniforme de su organismo.
En dos semanas ingresaron 1500 hombres en este batallón y los socialistas quisieron entonces organizar una Brigada; pero las demás organizaciones del Frente Popular se opusieron a dar tanto poder a estos. La solución fue dividirlo en tres batallones Pablo Iglesias que combatieron en los frentes de Madrid, Málaga, Granada y Jaén. Dispuso de una ambulancia regalada por el partido socialista de Suiza, servicio de trasmisiones, ingenieros é intendencia.

ALVA LUCENA, ANTONIO

ALVA LUCENA, ANTONIO. Natural y vecino de Loja (Granada), de 26 años, soltero, campesino. Afiliado a la UGT. Miliciano.


El Comité Socialista de Málaga tomó el acuerdo de crear un batallón que llevara el nombre de Pablo Iglesias.
Los voluntarios alistados en Málaga y su provincia, Milicianos de la Costa y Provincia de Granada, huidos de la Provincia de Cadiz... y dependientes del Batallón nº 4 correspondiente a Jaén, se alistaban o presentaban sus solicitudes en las oficinas de reclutamiento situadas en el nº 6 de la calle Córdoba de la capital. Los soldados voluntarios disfrutarían de una paga de 10 pesetas diarias, pagaderas por quincenas cumplidas. Los que además se presentaran con fusil, mosquetón ó carabina, serían indemnizados con el equivalente al valor del arma que portan.
En un principio podían ingresar todos los afiliados a algún partido socialista que presentasen el carnet y el uniforme de su organismo.
En dos semanas ingresaron 1500 hombres en este batallón y los socialistas quisieron entonces organizar una Brigada; pero las demás organizaciones del Frente Popular se opusieron a dar tanto poder a estos. La solución fue dividirlo en tres batallones Pablo Iglesias que combatieron en los frentes de Madrid, Málaga, Granada y Jaén. Dispuso de una ambulancia regalada por el partido socialista de Suiza, servicio de trasmisiones, ingenieros é intendencia.

ALBA LUCENA, MANUEL, a) “Mataura”

ALBA LUCENA, MANUEL, a) “Mataura”. Natural de Benamocarra, calle zarzuela, de 23 años, soltero. Afiliado a la UGT. Ingresó primero como voluntario en las milicias de su pueblo, donde prestó servicios, y más tarde, también como voluntario, en un escuadrón de caballería del Batallón Pablo Iglesias, donde se mantuvo en el frente de Agron (Granada), hasta la liberación de Málaga. Seguidamente marchó a Almería enrolándose en la 51 Brigada Mixta, siendo destinado a Arjonilla (Jaén). Tras acabar la guerra estuvo preso en la Prisión Central del Puerto de Santa María hasta Agosto de 1941.


El Comité Socialista de Málaga tomó el acuerdo de crear un batallón que llevara el nombre de Pablo Iglesias.
Los voluntarios alistados en Málaga y su provincia, Milicianos de la Costa y Provincia de Granada, huidos de la Provincia de Cadiz... y dependientes del Batallón nº 4 correspondiente a Jaén, se alistaban o presentaban sus solicitudes en las oficinas de reclutamiento situadas en el nº 6 de la calle Córdoba de la capital. Los soldados voluntarios disfrutarían de una paga de 10 pesetas diarias, pagaderas por quincenas cumplidas. Los que además se presentaran con fusil, mosquetón ó carabina, serían indemnizados con el equivalente al valor del arma que portan.
En un principio podían ingresar todos los afiliados a algún partido socialista que presentasen el carnet y el uniforme de su organismo.
En dos semanas ingresaron 1500 hombres en este batallón y los socialistas quisieron entonces organizar una Brigada; pero las demás organizaciones del Frente Popular se opusieron a dar tanto poder a estos. La solución fue dividirlo en tres batallones Pablo Iglesias que combatieron en los frentes de Madrid, Málaga, Granada y Jaén. Dispuso de una ambulancia regalada por el partido socialista de Suiza, servicio de trasmisiones, ingenieros é intendencia.

AIBAR BARRAGÁN, FRANCISCO

AIBAR BARRAGÁN, FRANCISCO. Natural de Hueneja (Granada) y vecino de esta Capital, con domicilio en calle Los Guindos 18, de 33 años, casado, jornalero. Afiliado a la UGT. Miliciano.


El Comité Socialista de Málaga tomó el acuerdo de crear un batallón que llevara el nombre de Pablo Iglesias.
Los voluntarios alistados en Málaga y su provincia, Milicianos de la Costa y Provincia de Granada, huidos de la Provincia de Cadiz... y dependientes del Batallón nº 4 correspondiente a Jaén, se alistaban o presentaban sus solicitudes en las oficinas de reclutamiento situadas en el nº 6 de la calle Córdoba de la capital. Los soldados voluntarios disfrutarían de una paga de 10 pesetas diarias, pagaderas por quincenas cumplidas. Los que además se presentaran con fusil, mosquetón ó carabina, serían indemnizados con el equivalente al valor del arma que portan.
En un principio podían ingresar todos los afiliados a algún partido socialista que presentasen el carnet y el uniforme de su organismo.
En dos semanas ingresaron 1500 hombres en este batallón y los socialistas quisieron entonces organizar una Brigada; pero las demás organizaciones del Frente Popular se opusieron a dar tanto poder a estos. La solución fue dividirlo en tres batallones Pablo Iglesias que combatieron en los frentes de Madrid, Málaga, Granada y Jaén. Dispuso de una ambulancia regalada por el partido socialista de Suiza, servicio de trasmisiones, ingenieros é intendencia.

CAÑADA ARRAEZ, AGUSTÍN




CAÑADA ARRAEZ, AGUSTÍN. Natural y vecino de Torvizcón (Granada), de 24 años, soltero, electricista. Afiliado a la UGT. Miliciano.


El Comité Socialista de Málaga tomó el acuerdo de crear un batallón que llevara el nombre de Pablo Iglesias.
Los voluntarios alistados en Málaga y su provincia, Milicianos de la Costa y Provincia de Granada, huidos de la Provincia de Cadiz... y dependientes del Batallón nº 4 correspondiente a Jaén, se alistaban o presentaban sus solicitudes en las oficinas de reclutamiento situadas en el nº 6 de la calle Córdoba de la capital. Los soldados voluntarios disfrutarían de una paga de 10 pesetas diarias, pagaderas por quincenas cumplidas. Los que además se presentaran con fusil, mosquetón ó carabina, serían indemnizados con el equivalente al valor del arma que portan.
En un principio podían ingresar todos los afiliados a algún partido socialista que presentasen el carnet y el uniforme de su organismo.
En dos semanas ingresaron 1500 hombres en este batallón y los socialistas quisieron entonces organizar una Brigada; pero las demás organizaciones del Frente Popular se opusieron a dar tanto poder a estos. La solución fue dividirlo en tres batallones Pablo Iglesias que combatieron en los frentes de Madrid, Málaga, Granada y Jaén. Dispuso de una ambulancia regalada por el partido socialista de Suiza, servicio de trasmisiones, ingenieros é intendencia.

miércoles, 4 de julio de 2018

Cortes de la República en Valencia.

Cortes de la República en Valencia. Diputados escuchando el discurso de Azaña del 21 de enero de 1937. 
Reportajes gráficos Lázaro 
Autor: Lázaro Bayarri, José (1893-1979)
Fecha: 01/12/1937
Aparecen, entre otros, Álvarez del Vayo, Martínez Barrios, Rodolfo Llopis, Indalecio Prieto, Juan Negrín, Giner de los Ríos, Santiago Carrillo, José Giral, Vicente Uribe, Carlos Esplá, Jesús Hernández y Anastasio de Gracia.
Al verso de algunas fotografías anotaciones y numeración manuscritas o mecanografiada. En una mecanografiado "escuchando a don Manuel Azaña el 21 de enero"
Sellos al verso de algunas fotografías: "SERVICIO ESPAÑOL / DE / INFORMACIÓN" ; "LABORATORIO FOTOGRÁFICO DEL MINISTERIO DE PROPAGANDA / N.º DEL NEGATIVO"







miércoles, 27 de junio de 2018

Sebastian Gallardo Martinez

Sebastian Gallardo era soldado de la XII Brigada Internacional, Seccion de Ametralladoras. Herido en campaña descansaba en Julio de 1937 en su localidad natal de Orce, Granada.

lunes, 25 de junio de 2018

Tres albañiles muertos. Granada. 21 de julio de 1970.

Nunca se había conocido en la época del franquismo una represión tan fuerte. Con tres muertos sobre el asfalto: Antonio Huertas Remigio, de Maracena, Cristóbal Ibáñez Encinas, de Granada, y Manuel Sánchez Mesa, de Armilla, además de numerosos heridos entre miembros de la policía y trabajadores. Como respuesta a tan desmesurada y violenta respuesta, los trabajadores deciden encerrarse en la Catedral. No sería la última vez que monseñor Emilio Benavent Escuín tendría de inquilinos a trabajadores granadinos, cercados por las fuerzas del orden, por los grises, que es su nombre popular por el color de sus uniformes. Además de los tres albañiles muertos, convertidos a su pesar en héroes silenciosos de una causa, asesinados en la vía pública, como podían haber caído a balazos otros muchos más,  aquellas fechas registran nombres históricos para la clase obrera granadina como Luis Afán de Ribera, Juan Gálvez Lozano, Pedro Girón Torres, Juan Verdejo Cantero, Emilio y Luis Cervilla..., además de destacados miembros de la HOAC, como el cura Antonio Quitián y Adolfo Chércoles y con ellos dos futuros líderes sindicales de UGT, Daniel Maldonado y un jovencísimo Juan Cuenca, también el jesuita José Godoy (Pope Godoy) y otros sacerdotes que intervienen a su manera, como el padre dominico Antonio García del Moral, que sufre cárcel como otros tantos detenidos. Una noche antes, Paco Portillo, con los hombres más activos de su organización, algunos de los líderes ya citados de los que intervienen en primera línea, además de José Cid de la Rosa y El Abuelito, habían estado en casa de Cándido Capilla preparando los últimos detalles de la manifestación.
   
Salvo algunas tímidas excepciones, es indignante el tratamiento que se le da en la prensa a los sucesos de Granada. Los periódicos locales se limitan a publicar las versiones oficiales del Gobierno Civil, en las que se antepone siempre la justificación de los policía para restarle importante a las tres muertes causadas por la represión. Los hechos no pueden ocultarse; aunque sí manipularse. Pueblo, órgano oficial del sindicato del Movimiento, dirigido por Emilio Romero, se obstina en responsabilizar y satanizar a la Iglesia progresista de cuanto había ocurrido en Granada: ¿Quiénes son los culpables? La responsabilidad de las muertes de los tres obreros, había que buscarlas, no en los policías que dispararon, ni en quienes dieron la orden, sino en los curas:

“En principio, y con la insuficiente información que tenemos todavía delante, parecen culpables en primer lugar ciertos sacerdotes que incitaron a los obreros a la violencia, proporcionándoles, incluso, medios con que atacar a la fuerza pública. El hecho es, sencillamente, escandaloso, intolerable. Cabe preguntarse, como lo están haciendo a estas horas todos los españoles, ¿hasta cuándo? En efecto, es preciso saber hasta cuándo van a tolerarse estas posturas agresivas, violentas, insolidarias, de miembros de nuestro clero (...) Es inadmisible que hombres con hábitos, beneficiarios del gran prestigio moral de la Iglesia en España, sometidos, por otra parte, a una legislación de privilegio y de fuero, sigan adoptando impunemente actitudes que, además de oponerse a la ley, además de socavar los cimientos de la convivencia social y laboral pueden tener, como lamentablemente hemos visto en Granada, consecuencias trágicas e irreversibles. ¿Pero a qué cristianismo representan estos simples agitadores políticos? Lo de Granada no ha sido un juego. Y hay que exigir las responsabilidades pertinentes a esos clérigos que han provocado los sucesos”.
El Ya, órgano representante de la Iglesia al igual que su colega Ideal, publica un editorial el día 23: “Los sucesos de Granada”. El órgano oficial de la Iglesia está más interesado en replicar a las acusaciones de Pueblo contra los curas de Granada que apoyaron a los manifestantes que en exigir responsabilidades:

“Acusaciones tan graves no se pueden hacer sin estar cierto de ellas y los informes especiales de que disponemos las desmienten categóricamente. Quien hace afirmaciones de ese tipo está obligado a probarlas”.

Una frase críptica del editorial de La Vanguardia, periódico de la burguesía catalana, definía la situación de Granada desde el distanciamiento del régimen: Cuando hay humo, ello quiere decir que hay fuego, siquiera esté oculto o soterrado...”
Pero había ocurrido en Granada, lejos de las zonas más conflictivas de España. A falta de una prensa libre, circulan informes internos: la memoria que escribió Luis Afán de Rivera y una réplica a los partes oficiales que HOAC, JOC y FECUM hacen circular para contrarrestar la versión radicalmente manipulada que publican los medios de comunicación. La huelga de Granada pasa así a la historia de la clase obrera española. Como en otras ocasiones, como sucederá años después, tienen que mediar los muertos para que al trabajador se le reconozca un derecho. Si el 21 de julio de 1970 no caen muertos Antonio Cristóbal Ibáñez, Antonio Huertas Remigio y Manuel Sánchez Mesa, la autoridad, el empresario, el sindicalista oficial y de espaldas a la realidad de la clase obrera, no se dan por enterados, y muchos permanecerían ciegos, de que esos hombres estaban pidiendo la justicia laboral que se les venía negando.

El 20 de abril de 1971 se conoce la sentencia por presuntos delitos de homicidio y lesiones, tras el juicio seguido por la jurisdicción militar. El texto de la sentencia constituye un documento de cómo los tribunales de justicia actuaban en la retaguardia para exculpar, silenciar o archivar, como en este caso de la policía que disparó con bala contra los albañiles de Granada. Merece la pena recordar algunos pasajes de esa sentencia del tribunal militar que juzgó los hechos en la Capitanía General de Granada:
“La prueba practicada no permite determinar quién o quiénes fueron los autores de los disparos que causaron la muerte y lesiones de dichos manifestantes, pues tanto los guardias que se encontraban en aquel lugar antes del incidente, como los que acudieron en su ayuda al producirse éstos, hicieron uso de las armas cortas que portaban, sin que sea posible precisar, dada la confusión originada, quiénes pudieran ser los autores de aquellos disparos. Las declaraciones de todos los testigos coinciden en esta misma apreciación. Por lo que antecede y considerando apurada la investigación, es procedente acordar el sobreseimiento provisional del num.2 del Art. 723 del Código de Justicia Militar...
...De otra parte y con independencia de lo que antecede, debe hacerse constar que la responsabilidad que pudiera deducirse de haber resultado identificados los autores de los delitos investigados, no podría serles exigida por concurrir en el hecho las circunstancias de exención de responsabilidad señalada en el Art. 8, números 11 y 12 del Código Penal, pues según se deduce de lo actuado, los guardias actuaron en cumplimiento de un deber, teniendo establecida la jurisprudencia como requisitos de esta circunstancia eximente; 1 El carácter de Autoridad o Agente del que obra; 2 El ejercicio de funciones derivado de dicho carácter; 3 Cumplimiento de un deber ateniente a dichas funciones; 4 Empleo de medio violento adecuado para imponer la Ley...”

Antonio Ramos Espejo. Periodista y escritor.

miércoles, 30 de mayo de 2018

Guadix, 10 de Marzo de 1936 en el Balcón de los Corregidores

Fotografías de Propaganda fascista.
Biblioteca Nacional.

Hasta los primeros años del siglo XX el balcón mantiene su función decorativa. Poco después se convierte en sede de juzgados y la galería se cierra para albergar a la Justicia. Bajo sus soportales se hallaba la 'Botica de Paco' que además de ofrecer sus remedios para los males, era lugar de reunión de una tertulia conservadora. También estaba allí la 'Papelería Flores' y una sastrería. Pero la noche del 11 de marzo de 1936 un incendio intencionado originado en la farmacia destruyó el balcón. 

Fue un acto de sabotaje dentro de las protestas que se produjeron en toda la provincia de Granada por el fraude electoral en las elecciones generales de 1936 y que en la ciudad de Granada se vivieron de forma más virulenta. El fuego no devoró todo el conjunto, pero las tres últimas columnas fueron dinamitadas para evitar que el fuego se extendiese a los edificios colindantes. 
El alcaide de la época, el socialista Dionisio Pérez Leyva, escribía una carta que se conserva en el archivo de la familia García de los Reyes, al ministro de Instrucción Pública solicitando ayuda en la reconstrucción de lo que él llama «la admiración de los turistas, el encanto de la plaza y algo así como el rostro de la ciudad». 
Una cicatriz
El alcalde describe también «la horrible cicatriz del destrozo causado» tras los sucesos de marzo de 1936: «Un trozo del balcón cuelga al aire y los materiales, todos utilizables, esperan su acoplamiento». En la carta del munícipe accitano se puede comprobar que el Balcón de los Corregidores no figuraba en el Catálogo de los Bienes Nacionales: «Deficiencias burocráticas, quizás hayan impedido que el Mirador de los Corregidores de Guadix, figure en el Catálogo de Monumentos Nacionales. Pero la realidad enseña que debió figurar en el Catálogo los Monumentos de la provincia y sobre todo que sin figurar en dicho Catálogo, si forma parte del Patrimonio Artístico de la Nación». 
Esa «horrible cicatriz» permaneció más de una década. Tras la Guerra Civil, las primeras iniciativas para la rehabilitación del conjunto monumental datan del año 1940. El primer proyecto de rehabilitación del Ayuntamiento fue aprobado por el Consejo de Ministros de 25 de mayo de 1945. El Balcón de los Corregidores siguió un proceso de restauración distinto al resto de la plaza en un primer momento. Santiago Pérez documenta que desde que se inician los trabajos de reconstrucción de la Plaza Mayor fue propósito de la ciudad reconstruir el balcón de la misma forma y con los mismos materiales. No obstante, debido a que se debía argumentar una utilidad practica, fue cuando deja de ser una tribuna para festejos y pasa a ser fachada del nuevo ayuntamiento y cambia su ubicación. 

"Escuelas del Ave María, Granada. Curso 1934-1935."


jueves, 10 de mayo de 2018

Fosas Comunes del franquismo en el barranco de El Carrizal de Orgiva (Granada)

Fosas Comunes del franquismo en el barranco de El Carrizal de Orgiva (Granada)
A principio de agosto de 2003 se reciben llamadas avisando de que las obras de construcción de muros de contención del pantano de rules están afectando a las fosas comunes existentes en el barranco de El Carrizal(Orgiva-Granada). Se solicita información a los Ministerios de Fomento y de Medio Ambiente responsables de las obras, así como al Alcalde y a la Consejería de Justicia de la Junta de Andalucía. Trasladados a la zona se solazan una serie de restos bajo una placa (foto) colocada por parte de la familia López Mingorance, fusilada en ese lugar.
Informada la Conserjería de Justicia se decide poner una denuncia en el cuartel de la Guardia Civil de Orgiva, que posteriormente, y tras haber informado al juez de guardia, se desplaza al lugar señalizando un lugar cercano, pero diferente, como el sitio donde está la fosa común (según el catedrático e investigador Juan González Blasco, el número de fusilados puede alcanzar entre los 4.000 y 5.000), horas más tarde el forense, enviado por el juez, se hace cargo de los restos óseos aparecidos y son enviados a los laboratorios de la Universidad de Granada, que comunican, a través de los medios de comunicación, que dichos restos pertenecen a animales. Años más tarde, y con una subvención de la Consejería, el Ayuntamiento (PP) instala en la zona un monolito. La realización de las obras de construcción del monolito hace que los escombros resultantes del movimiento de tierras, se arrojen sobre la zona (barranco) donde se ubican las fosas comunes.
Desde el principio este Grupo de Trabajo ha venido planteando la necesidad de realizar las catas arqueológicas necesarias para confirmar la existencia de las fosas, su delimitación y protección jurídica, bajo el paraguas de Cementerio o una figura similar, hasta que se pueda exhumar.

Campo de Concentración de Benalua de Guadix (Granada)

Campo de Concentración de Benalua de Guadix (Granada)
Situado en lo que fuera edificio de la industria del esparto (pasta). Como en la mayoría de los campo de concentración de concentración la población reclusa estaba formada por prisioneros militares y civiles. En la zona existieron otros campos (Alamedilla y la azucarera de Guadix) por donde llegaron a pasar más de 5.000 presos. Estos campos, según parece cumplieron las funciones de Clasificación, pues desde allí hacia eran enviados la prisión provincial, a las cárceles de varios partidos judiciales de la provincia y hacia otras prisiones del país, e incluso a ser fusilados junto a la ermita de S. Antón de Guadix. El número de presos varia según la fuente (El benaluense Manuel Urendes, calcula que hubo unos 200 prisioneros. Javier Rodrigo, en su libro “Cautivos. Campos de concentración en la España franquista, 1936-1947”, Barcelona, Ed. Crítica, 2005 (p. 198), aumenta la cifra hasta los 5.000 prisioneros en abril de 1939).
En el campo de la espartera se produjeron varias fugas de reclusos. Una de las más divulgadas fue la del capitán de artillería Juan Francisco Medina García. Natural de Tocón de Quéntar (Granada) y conocido como “el Yatero” que, más tarde, lideró uno de los más conocidos grupos guerrilleros de la provincia de Granada, hasta que a finales de la década de los 40 pasaron a Francia.

La Casa Grande - Padul

El campo de concentración se ubicó en un viejo castillo-palacio (La Casa Grande) que poseía grandes salones, lo que permitía instalar dormitorios y las dependencias necesarias, a lo que ayudaba la amplitud de sus patios, imprescindibles en un recinto penitenciario. En Padul existieron otros dos centros; El Olivarillo, el Corralón de Negocios. Por ellos llegan a pasar más de 5.000 prisioneros.
El periodista y cronista, José Villena, decía en su libro de Crónicas que “Aquí fueron recluidos prisioneros traídos de distintos Frentes, especialmente de la zona de la Alpujarra, del lugar conocido como Cascajar Negro, escenario de duros combates. Los prisioneros están llegando al Padul desde finales de 1936. En El Olivarillo, en unos terrenos acomodados al efecto, también ha funcionado, durante un tiempo, un centro de detención ante la imposibilidad material de ubicarlos a todos en la Casa Grande. Los presos eran originarios de diferentes lugares de España, aunque el porcentaje más elevado procedía del País Vasco y se les conocía con el nombre de gudaris. Precisamente ellos construyeron un camino forestal en el Manar para facilitar los trabajos de plantación de pinos que, por esta circunstancia, es conocido como camino de los gudaris. Algunos de estos prisioneros gozaban del privilegio de trabajar fuera del recinto penitenciario como es el caso, entre otros, de un chico de Baracaldo, que lo hacía en una carretería situada a escasos metros de la Casa Grande. Está rodeado de casetas, algunas situadas en alto, como las de los dos extremos de la calle Santo Tomás, en las que los centinelas se mantenían atentos a cualquier incidencia. La imagen de los soldados con su fusil en la mano, el relevo de la guardia o las voces de alerta, que rompen el silencio de la noche, se convirtieron en algo habitual para los paduleños.”
La obra más conocida de la presencia de estos presos en Padul es el llamado ’camino de los gudaris’ construido por ellos en El Manar para facilitar la repoblación forestal de la montaña y aún existente y que forma parte de una ruta senderista muy concurrida.

lunes, 7 de mayo de 2018

Misiones Pedagogicas, El Teatro y el Coro del Pueblo

Representación de 'El juez de los divorcios', de Cervantes, en Mombeltrán (Ávila), 16 de febrero de 1932. En el escenario, José Marzoa y Santa Bárbara. Residencia de Estudiantes, Madrid



El Teatro y el Coro del Pueblo estaban integrados por una cincuentena de estudiantes, dirigidos respectivamente por Alejandro Casona y Eduardo Martínez Torner. Llevaban un tabladillo de fácil montaje, de cuatro por seis metros, que rápidamente era ensamblado por los propios actores. Se quería acercar el teatro al pueblo, permitiendo el desarrollo de la farsa en medio de las gentes y en la plenitud del aire libre. El repertorio inicial se componía de piezas breves, elegidas entre los pasos y entremeses del teatro clásico (Juan del Encina, Lope de Rueda, Cervantes y Calderón de la Barca), a las que luego se fueron añadiendo otras, algunas de ellas adaptaciones que el propio Casona hacía de relatos clásicos, como el Entremés del mancebo que casó con mujer brava(escenificación con música y danzas del proverbio del Conde Lucanor).

El Coro llevaba un repertorio musical integrado por canciones recogidas del folclore en su más pura tradición. Además de cantar e integrar la música en algunas escenificaciones, los misioneros recitaban romances y, en ocasiones, letrillas de Góngora, así como aportaciones folclóricas de García Lorca. El romance de La loba parda fue emblemático en el recuerdo de muchos misioneros.

sábado, 5 de mayo de 2018

La vida en México con el corazón y las raíces en España

Figura señera del exilio republicano, Adolfo Sánchez Vázquez, filósofo, formó a sus hijos en esa dualidad. “Siempre vivió agradecidísimo con México”, cuenta su hija, la investigadora Aurora Sánchez Rebolledo

cronica.com.mxcronica.com
Herencia del Exilio Español, sí, pero también un poderoso legado intelectual y cultural es el que hoy día atesora aún la descendencia del filósofo refugiado Adolfo Sánchez Vázquez (Algeciras, Cádiz, 1915- Ciudad de México, 2011). Tres hijos tuvo don Adolfo: Adolfo, Fito, periodista e importante activista de la izquierda mexicana (México,1942-2016), Juan Enrique, matemático, y Aurora, especialista en investigaciones literarias y en los escritores del Exilio. Es ella quien comparte la memoria familiar, enriquecida por una premisa esencial enseñada por el padre: “somos mexicanos”.

“Siempre estuvimos rodeados de libros, con una visión del mundo influida por la filosofía, la política, y crecimos en un mundo enriquecido. Mi padre tuvo la sabiduría de inculcarnos la cultura española que vivíamos cotidianamente en casa, pero también de hacernos sentir que éramos mexicanos: que por un lado, el corazón y las raíces estaban en España pero por el otro lado, la vida diaria y nuestro entorno era mexicano: los tres nacimos aquí. Hubo una especie de dualidad entre ambas culturas, que en algunos momentos pudo haber sido difícil, pero, a la distancia el saldo es profundamente enriquecedor”.

EL HUMANISMO COMO FORMA DE VIDA

“Casi no nos dábamos cuenta de la manera en que mi padre nos daba una formación humanista en todos los asuntos de la vida diaria”, reflexiona Aurora Sánchez Rebolledo. “En la casa se hablaba de todos los temas, desde la literatura hasta la política pasando por el futbol. Fue un aprendizaje importantísimo que no sólo benefició a los hijos, sino que pasó a sus nietos”.

El filósofo Sánchez Vázquez, que no tenía sino 24 años cuando llegó a México en 1939, traía en sus espaldas una intensa vida. Militante de las Juventudes Socialistas Unificadas, su involucramiento en la política en los agitados años de la Guerra Civil Española no podía menos que dejar una marca profunda. A diferencia de algunos refugiados, que guardaron para sí lo más difícil de sus recuerdos y experiencias de la guerra civil, don Adolfo compartió todas sus vivencias con sus hijos:

“Él siempre nos trasmitió, junto con mi madre, todas sus experiencias: la guerra, su postura política. Efectivamente, comparando las charlas que nosotros teníamos con mi padre, con las que algunos amigos, hijos de refugiados, tenían con los suyos, me encontré con que en algunos hogares no se hablaba  de la guerra, porque era muy doloroso y los padres preferían no tocar el tema. Nosotros fuimos a un colegio republicano —el Colegio Madrid— e incluso, allí no se hablaba mucho de eso. Contrariamente a todos esos casos, en mi casa se tocaba el tema. No en términos dramáticos, que tenía su parte, pero tuvimos una narración muy anecdótica, porque mis padres eran muy jóvenes. Así supimos de todo lo que tuvieron que asumir en las circunstancias de la guerra; nos lo contaban de manera conmovedora, a veces dura, porque en realidad sufrieron muchísimo la derrota y la salida de ­España, pero incluso con rasgos de humor”.

¿De qué hablaba a sus hijos aquel andaluz, con vocación literaria y filosófica, nacido en Cádiz pero que siempre se sintió malagueño? Allá había nacido su vocación intelectual, allá conoció a la que después se convirtió en su esposa, a cuya familia ayudó después a venir a México. Era una vida intensa para el joven escritor y militante socialista.

“Hablaba de cómo se alistó en la guerra, de su militancia política y del inicio de sus estudios en España, cuando estaba orientado a su primera vocación, que fue la literatura. Pero sobrevino el conflicto, y ni modo; había que tomar partido y dejar pendientes algunas tareas; así se fue a la guerra”.

LOS HIJOS Y LOS NIETOS DE DON ADOLFO

Los legados familiares nunca se asimilan de la misma manera entre los integrantes de una familia. En el ­caso de los hijos de Adolfo Sánchez Vázquez, no ­ocurrió de manera diferente.

“Mi hermano Adolfo, Fito, vivió esa experiencia de manera más intensa que nosotros, menores. Fito se integró inmediatamente a la realidad mexicana, con toda esa tradición española y republicana, desde muy joven tuvo muchas inquietudes y actividades políticas en el entorno mexicano. Allí estaba la herencia de mi padre, pero por otro lado decía: “Soy mexicano y me involucro”, de una manera excepcional entre los hijos de refugiados. En nuestra casa no hubo ese sentimiento que existía en muchos hogares de refugiados: con la esperanza de que un día volverían, se planteaban el conflicto interno de que no eran tan mexicanos. Con nosotros, eso no ocurrió. A nosotros mi papá siempre nos dijo “son mexicanos, y hay un compromiso con el país, más allá de la historia que traemos, y existe una conexión con el país que nos acogió. Mi papá siempre estuvo muy agradecido con ­México porque, como él siempre dijo, le permitió desarrollarse académica e intelectualmente, y ese sentimiento nos lo trasmitió”.

El saldo de la ruta de vida de los hermanos Sánchez Rebolledo reflejó esos matices: “Fito claramente se decantó por la cultura mexicana; mi otro hermano conservó raíces un poco más españolas, y yo, siendo la menor, tomé un poco de ambas raíces”.

Aurora Sánchez Rebolledo  se formó en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Forma parte del personal académico del Centro de Estudios Literarios del Instituto de Investigaciones Filológicas, especializada en la literatura mexicana del siglo XX, y su gran proyecto de trabajo vinculado al Diccionario de Escritores dirigido por Aurora Ocampo, se centra en los escritores españoles que se refugiaron en México. “No puedo negar que en este trabajo pesó mucho la figura de mi padre y mi entorno familiar”.

¿Se mexicanizaron los Sánchez Rebolledo? “Quizá no mucho. Mi madre, doña Aurora Rebolledo, mantuvo muchas de las tradiciones españolas, empezando por la forma en que se comía en casa; toda la vida habló como andaluza, mantuvo relaciones con los exiliados republicanos toda su vida. Pero mi padre, con su trayectoria en la UNAM y el contacto con los estudiantes y con la vida política y social, fue más cercano”.

¿Tuvo Adolfo Sánchez Vázquez la expectativa de regresar a España? “Mientras Francisco Franco vivió, mi padre jamás pisó su patria. Después de la muerte de Franco, mis padres viajaban a España un par de veces al año a visitar a la familia, y cuando el prestigio de mi padre creció y tuvo obra reconocida, comenzó a ser invitado por las universidades españolas. Tal vez, en algún momento, hubo en la familia la idea de regresar, pero nunca se concretó. Por paradójico que pueda parecer, mi madre, tan española como fue, cada vez que viajaban allá, quería regresarse a México, porque finalmente, ése era su país, donde estaban sus hijos, y mi padre tenía la misma posición: aquí era donde echaron sus raíces, donde nos vieron crecer, donde cuidaron a sus nietos”.

Las milicianas en primera linea

Un artículo de Etheria Artay publicado en la Revista Crónica detallaba el entrenamiento militar que recibían varios batallones de mujeres y explicaba: "Las mujeres de Barcelona se preparan, en caso de que llegue el momento en que también ellas deben luchar". Varias horas cada semana, comenzando los domingos a las ocho de la mañana, estas mujeres se sometieron a entrenamiento militar. En su mayoría trabajadores de fábricas, se los conocía como "milicianas futuras", ya que se creía que la situación militar podría volverse tan grave que era necesario enviar a estas mujeres al combate en las líneas del frente para ayudar a los defensores republicanos. 
El artículo explicaba que no solo en Barcelona las mujeres de la retaguardia estaban recibiendo entrenamiento militar, sino que lo mismo estaba ocurriendo en Madrid, Valencia, Vizcaya, Santander y Asturias. La mayoría de los batallones de mujeres no se formaron con el propósito de ser transferidos al frente, sino más bien con la intención de que las mujeres estén militarmente preparadas para defender sus propios pueblos o ciudades. 
El Batallón Lina Odena en Madrid se formó poco después de que comenzara la guerra, con el propósito de proporcionar entrenamiento militar a las mujeres en la retaguardia. El batallón no estaba destinado a ser utilizado en el frente, excepto como una emergencia si la retaguardia alguna vez se convirtió en la primera línea de combate. Un artículo publicado en ABC declaró: "Las mujeres, decididas a defender a la República con armas, se preparan para la guerra. Estas chicas, alistadas en el Batallón Lina Odena, aprenden instrucción militar "(ABC, 31 de octubre de 1936, p.4). 
Luisa Gómez, organizadora del Secretariado de Mujeres del POUM en Barcelona, ​​decidió que era necesario formar un batallón de mujeres poco después del comienzo de la guerra. Low se convirtió en miembro poco después de su llegada a España y escribió sobre sus experiencias en sus memorias (Low and Breà, 1937). Informó que el regimiento se reunió y entrenó diariamente, participando en simulacros, practicando marchas, recibiendo entrenamiento con armas y practicando prácticas de tiro. Low escribió en detalle sobre el entrenamiento con armas que su batallón recibió. Informó que después de las prácticas de tiro y los ejercicios, las mujeres recibieron capacitación especializada en el uso de ametralladoras:

Era lo único que era realmente difícil. No tuvimos ningún problema mecánico a su vez, y pasamos mucho tiempo aprendiendo a desmontar todas las partes de la máquina (ametralladora pesada) para hacerla piezas y volver a colocarlas juntas correctamente, y además, la máquina era muy dura y pesada para nosotros.
Pero aprendimos. Al final, yocreo que podríamos haber ensamblado las partes de una ametralladora en la oscuridad, sin un ruido metálico para mostrar al enemigo dónde estábamos ocultos y dispararla por sorpresa....
Tal era el aprecio de Low por el armamento que más tarde, cuando ella y Breà se marchaban de España y cruzaban la frontera hacia Francia, ella "no podía soportar la separación" de su revólver. El papel militar desempeñado por las mujeres durante la Guerra Civil española fue sofisticado y extenso. Las mujeres de la milicia encuadradas en unidades estacionadas en el frente no estaban limitadas en los puestos de combate que podrían jugar en defensa de la República y la sociedad revoluciónaria. Los miembros de batallones de mujeres en la retaguardia también realizaron un valioso papel militar, y sirvió como ejemplos para el público en general de los roles de género para las mujeres que ahora existían en la zona republicana.

lunes, 30 de abril de 2018

Pay Parade

Los miembros de la Brigada Británica de la Brigada Internacional esperan en fila en 'Pay Parade' para recibir sus salarios como soldados. Los hombres se congregan en una terraza en la azotea, ya sea sentados en bancos que corren alrededor de su perímetro, o en sillas de mimbre.  Algunos están apoyados contra la pared.  Todos sus palabras y profundos en sus pensamientos.

Corresponsales de Guerra

Los periodistas Philip Jordan (News Chronicle), Herbert Matthews (New York Times) y Kajsa Rothman (sueco) posan junto a la estatua de Cervantes en Alcalá de Henares. Los carteles se pueden ver pegados a la estatua.

FERIA DEL LIBRO EL 26 DE MAYO DE 1934

VISTA DE LA CASETA DE EDICIONES FAX Y DEL PUBLICO
DURANTE LA II FERIA DEL LIBRO EL 26 DE MAYO DE 1934.

PANORÁMICA GENERAL DEL PASEO DE RECOLETOS CONCURRIDO
DE PUBLICO DURANTE LA II FERIA DEL LIBRO EL 26 DE MAYO DE
1934.
En AGA, Sección de Cultura: Prensa Gráfica Nacional, Caja F. 721, nº 24.410.


miércoles, 25 de abril de 2018

SILLERO CALIZ, José

SILLERO CALIZ, José
Afiliado Sección de Montauban (Francia)
Fuentes de Cesna (Granada) 03/07/1893 -- [?]
Miembro de la UGT y afiliado al PSOE en España. Finalizada la guerra civil se exilió en Francia donde perteneció a las Secciones de la UGT y del PSOE de Montauban (Tarn et Garonne).
Fuentes: Archivo SDE (FFLC)

__ Fue Concejal por el Partido Socialista en Algarinejo en 1936, como se muestra en el documento que se acompaña. Carta de José Sillero a Ramon Lamoneda.

martes, 24 de abril de 2018

Anarquistas en Barcelona, 1936


El barranco de El Carrizal



Fue a finales del verano de 2003 en Órgiva, Granada. En el barranco de El Carrizal, en plena Alpujarra granadina, el Ministerio de Fomento descubría accidentalmente, durante unas obras, una fosa común cuyo osario presagiaba un capítulo hasta entonces desconocido de nuestra guerra civil: un genocidio perpetrado por los insurrectos y saldado con miles de víctimas del bando republicano.

Expertos investigadores de la universidad de Granada cifraron en miles el número de asesinados por los fascistas allí enterrados. Avezados catedráticos juzgaron el hallazgo como perfectamente documentado: se trataba de un exterminio por motivos ideológicos del que poco a poco iba despertando la memoria colectiva de Órgiva, aportando relatos estremecedores sobre lo que allí aconteció durante la guerra civil. Impregnadas en la retina de los vecinos, imágenes de camiones cargados de hombres, mujeres y niños, de cadáveres rodando pendiente abajo tras ser rociados con plomo franquista, de zanjas regadas de muerte en macabra procesión.Así lo publicaba El País el 1 de septiembre: El catedrático de Economía de la Universidad de Granada Juan González Blasco, cronista de Órgiva, calcula que allí fueron fusiladas y enterradas en «cal gruesa viva» unas «5.000 personas».

viernes, 20 de abril de 2018

La Nulidad de los procesos del franquismo


Los procesos ante los Consejos de Guerra, especialmente los sumarísimos, según los Art. 649 a 662 del C.J.M, vigente el 18 de julio de 1936, eran radicalmente nulos por varias causas. 
En primer lugar, no merecen la calificación de Tribunales de Justicia en cuanto fueron siempre constituidos, ya desde el Decreto 55 del general Franco, por el Poder Ejecutivo, es decir, por la máxima instancia de los sublevados contra la República. 
En segundo lugar, los militares miembros de dichos tribunales carecían radicalmente de cualquier atributo de independencia, propio de un juez, en cuanto eran estrictos y fieles servidores de los jefes de que dependían y compartían plenamente los fines políticos y objetivos represivos de los sublevados. Basta la lectura de cualquier sentencia de las dictadas por esos Tribunales en las que destaca su absoluta falta de objetividad e imparcialidad tanto en la exposición de los hechos como en los fundamentos jurídicos –si es que así pudieran calificarse– en los que asumen expresamente como legítimos los motivos y fines del golpe militar. 
En tercer lugar, era incompatible su posible independencia con la disciplina castrense impuesta por todos los jefes. Son numerosos los procedimientos en los que el Comandante Militar de la Plaza ordena al Juez Militar que eleve a “Procedimiento sumarísimo” el procedimiento ordinario que estuviera tramitando. Asimismo, las sentencias que dictaban carecían de todo valor en cuanto debían ser supervisadas y aprobadas por el Auditor de guerra, condición para que adquirieran firmeza y prueba indiscutible de la estructura jerarquizada del tribunal. La sumisión a las más altas instancias del Poder Ejecutivo quedaba de manifiesto cuando la ejecución de la pena de muerte exigía del “enterado” del Jefe de Estado.

Pero, sobre todo, en los procedimientos sumarísimos, también en menor grado en los ordinarios, concurría una total vulneración de todas las garantías y derechos fundamentales. La instrucción del procedimiento era inquisitiva y bajo el régimen de secreto, sin ninguna intervención del defensor. El Juez Militar instructor, practicaba diligencias con el auxilio exclusivo de las Fuerzas de Seguridad, Comisarías de investigación y vigilancia y otros cuerpos policiales y militares, limitándose la relación con los investigados, siempre en situación de prisión preventiva, a la audiencia de los mismos, naturalmente sin asistencia de letrado. El instructor acuerda una diligencia de procesamiento en la que relata los hechos y su calificación penal y, finalmente, emite un dictamen que, conforme al Art. 532 del C.J.M., resumía los hechos, las pruebas y las imputaciones y que elevaba a la Autoridad militar superior que solía ser el General jefe de la División correspondiente. 

Resumen que prácticamente es el documento que va a fundamentar la acusación y la sentencia ya que las diligencias practicadas por el instructor no se reproducían en el plenario con una manifiesta infracción del principio de inmediación en la práctica de la prueba y la correspondiente indefensión de los acusados. 

A todos estos procesos se refería el apartado 57 de la Declaración de la Asamblea de Parlamentarios del Consejo de Europa sobre el franquismo denominándolos un “sistema de justicia militar expeditiva” en el marco de la imposición de la “ley marcial”.

Carlos Jiménez Villarejo, Ex Fical Jefe de la Fiscalía General Anticorrupción –destituido por el gobierno derechista de Aznar—, veterano de la lucha democrática en el ámbito de la justicia, y fue un destacado y generoso militante de la resistencia antifranquista.

Venancio Garcia Morante

Datos personales
Primer apellido: 
García


Segundo apellido: 
Morante
 Nombre: 
Venancio
Profesión: 
Campo
OcultarRegistro civil
Municipio registro civil: 
Provincia registro civil: 
OcultarNacimiento
Municipio de nacimiento: 
Alamedilla
 Provincia de nacimiento: 
Granada
OcultarResidencia
Municipio de residencia: 
Alamedilla
 Provincia de residencia: 
Granada
OcultarRepresión
Consejo de guerra: 
 Sentencia consejo de guerra: 
20 años de reclusión por auxilio a la rebelión